viernes, 28 de febrero de 2014

Problemas de la migración de datos

El crecimiento de cualquier proyecto empresarial acaba implicando la gestión e interacción con un volumen muy elevado de datos.
Datos son información, e información es negocio”
Nuestra información, la que extraemos de forma primaria a través de nuestros procesos, servicios o puntos de venta online y offline suponen uno de los pilares sobre los que debemos construir la toma de decisiones estratégicas tanto a corto como a medio y largo plazo.
Por todo ello, en algún momento un Excel nos resultará insuficiente para gestionar nuestros datos y modelarlos a nuestra voluntad en base a los intereses que tengamos. De un Excel pasamos a otras herramientas ERP o CRM con las que seguir gestionando nuestra información. Este primer paso no siempre es lo simple que imaginamos, pues el formato e información asociada por ejemplo a cada cliente debe transferirse siguiendo unas pautas que previamente no contemplábamos.
De igual modo, integrar y fusionar en un mismo proceso de Business Intelligence un ERP, CRM o demás programas de gestión de la producción, stock o campañas puede suponer un reto en la migración de datos.
Nuestro objetivo debe ser en todo caso mantener la integridad y calidad de los datos, aprovechando la migración para reorientar su estructura en caso de que deseemos aplicar alguna optimización futura”
Durante el proceso de migración de datos, además, debemos evitar que el nuevo sistema sobrescriba los datos antiguos sin control previo para no perder información en el cambio.
Otro aspecto que no debemos descuidar es calcular el ROI de todo el proceso, y en qué punto vamos a empezar a recuperar la inversión del proceso global. ¿Qué coste de mantenimiento tiene el nuevo sistema? ¿Qué coste ha tenido el proceso de migración de datos por pérdida de capacidad operativa? ¿Ha habido algún contratiempo que ha demorado el proceso o ha incrementado su coste?
Tampoco debemos perder todo lo relacionado con la trazabilidad de los datos. Esto es especialmente crítico en sectores o actividades económicas que requieren de una elevada transparencia en lo referente a la trazabilidad de cara a auditorías como puede ser el sector bancario o asegurador.
Si cuidamos estos puntos durante el proceso de migración aseguraremos la integridad y calidad de los datos históricos, permitiendo la integración entre diferentes fuentes de información y la introducción de nuevas categorías interesantes para la analítica empresarial.
Los resultados de nuevos análisis de ventas o reporting financiero dependerán mucho a nivel de tiempo de procesado e interrelación departamental de la calidad y homogeneidad con que gestionemos la información. De informes de este tipo dependerán (o deberían hacerlo) acciones que determinarán la propia estrategia corporativa, así como los objetivos y retos de cada empleado, equipo o departamento.
Cuidando los datos que movamos estaremos cuidando las decisiones más importantes para el largo plazo y, de un modo u otro, la viabilidad del negocio.


Optimiza tus viajes de empresa

Toda empresa, por pequeña que sea, requiere a lo largo del año de distintos viajes o desplazamientos de corte comercial o colaborativo. No hablamos exclusivamente de viajes internacionales, un simple cambio de rutina o visita puede ser susceptible de contabilizarse como un viaje de empresa.
Y es que para cada tipología y tamaño de empresa (desde grandes corporaciones hasta micropymes) habrá una forma de estructurar, organizar y cuantificar estos gastos de viaje y la rentabilidad o ROI que estamos obteniendo.
Os dejo una serie de pautas que os pueden servir a la hora de planificar mensual o anualmente vuestros desplazamientos.
  1. Viajes de empresa habituales
En esta categoría incluiríamos aquellos tratos con proveedores o clientes para la empresa que tenemos en cartera, así como también las negociaciones paralelas que llevemos con empresas de la competencia o clientes potenciales buscando reducir costes o mejorar el valor añadido de nuestros productos o servicios.
Este apartado es el que debemos cuidar y analizar con mayor esmero para optimizar los viajes de empresa, pues seguramente sea el que se lleva una mayor partida presupuestaria. Además, la posibilidad de planificarse con anterioridad en muchos casos nos dota de un poder económico que debemos aprovechar.
¿Identificamos alguna feria o convención cerca de la localidad de algunos proveedores o clientes? Tal vez sería una buena idea ampliar nuestra estancia y replanificar algunas reuniones previstas para otros meses.
¿Tenemos acotada nuestra área de influencia habitual y más accesible? Tal vez sea una buena idea explotar las posibilidades locales a nivel de ROI antes de lanzarse a la carretera y abordar tratos con colaboradores más alejados que tal vez puedan ofrecer un descenso mayor en costes, pero que a nivel global e incluyendo costes asociados e indirectos acabe por no salir a cuenta.
No nos dejemos impresionar por las cifras y los precios, son una variable muy potente y directa, pero sólo nuestra visión global de la empresa nos permitirá amoldarlas y traspasarlas a nuestra particular economía”
¿Estamos adecuando nuestra planificación comercial a las nuevas tecnologías? Si bien es cierto que la mayoría de tratos deben negociarse y cerrarse en persona, algunos pasos previos podrían zanjarse con una videoconferencia o un análisis digital de la trayectoria de la persona o empresa con la que prevemos una colaboración. Es más, con la ventaja de la previsión, podremos optar por definir el guion de las negociaciones vía videoconferencia o streaming, y así adaptar o generar contenidos que puedan resultar más visuales a nuestros clientes potenciales (sobre todo en B2B) a los que tratamos de convencer e impresionar.
La previsión es nuestra mayor baza en esta tipología de viajes de empresa, pudiendo encontrar los mejores precios para las fechas que más nos convenga. Tal vez encontremos que el miércoles es el día más económico para viajar, o que las negociaciones en jueves suelen llegar a mejor puerto que en otro día de la semana, o que cuando presentamos cifras desde la primera reunión acortamos los desplazamientos totales a los que asistir…
Son muchas las preguntas que la analítica de nuestros viajes nos va a permitir responder”
  1. Viajes de empresa no habituales
Son oportunidades o nuevos contactos estratégicos. Si captan nuestra atención desde un inicio seguramente provocarán un baile de fechas que seguramente desplazará otras actividades o labores previamente planificadas. No importa si vale la pena… ¿pero vale la pena?
Es decir, calculemos los costes directos e indirectos derivados de dichas reuniones y el rédito económico que sacaremos a las negociaciones improvisadas y oportunidades para analizar si estamos en la buena línea o sería preferible no precipitarse en el futuro.
El olfato se adquiere con el tiempo y la experiencia, pero los números y la rentabilidad es algo totalmente accesible desde nuestra primera reunión”
La interpretación de estos datos marcará la diferencia en tu empresa. Encontraremos viajes, clientes o proveedores que nos están reportando números rojos a nivel individual. Otros menos importantes tal vez requieran una mayor atención por nuestra parte dado su crecimiento porcentual en el último año. También es posible que la suma de pequeños clientes o reuniones pueda reportarnos unos números mejores que una gran cuenta o proveedor importante.
¿Has pensado en juntar el valor añadido de todas las cuentas o clientes más modestos y compararlas en trabajo, dedicación y retorno con una gran cuenta que soporta gran parte de los números de tu empresa?
Tal vez podamos llevarnos una sorpresa, o descubramos que nuestra distribución de esfuerzos/tiempo (no olvidemos que tiene un precio también, el coste de oportunidad) no sea la adecuada.


lunes, 3 de febrero de 2014

4 tipos de mesa que encajarán a la perfección en tu cocina

Para decorar nuestra cocina debemos valorar varios aspectos que nos ayudarán a conseguir un espacio funcional y atractivo. De hecho, la funcionalidad es la clave en una cocina ya que se trata de una zona de nuestro hogar que cada día se va a utilizar, se va a ensuciar y vamos a necesitar que sea fácil de organizar.
La mesa de nuestra cocina es una pieza central del espacio. Algunos hogares, en los que la cocina es pequeña, no se pueden permitir una mesa por lo que se ven afectados otros espacios como el comedor o la salita a la hora de las comidas. Sin embargo, para las cocinas amplias con espacio suficiente siempre es recomendable colocar una mesa que permita despejar otros espacios.
Para amueblar nuestra cocina es bueno acudir a fabricantes de mesas para cocinas que nos aporten soluciones adaptadas a nuestras necesidades. En general, en las cocinas se optan por 4 tipos de mesas diferentes, cada uno con sus características. En este artículo te contamos cómo son estas mesas para que puedas elegir la más adecuada para tu cocina:
Mesa extensible. Este tipo de mesa se ha puesto muy de moda en los últimos años, con nuevos e innovadores diseños que permiten ampliar o reducir el tamaño de la misma según convenga. La ventaja evidente es que permite modificar su tamaño en función de nuestras necesidades, teniendo más espacio o menos según los comensales.
Mesa plegable. Otra mesa cuya ventaja principal es el espacio que libera. Estas mesas se pueden plegar fácilmente, dejando nuestra cocina despejada totalmente. Para las comidas sólo es necesario levantar la superficie para volver a tener nuestra mesa totalmente operativa.
Mesa alta. Un mesa recomendada para las personas con poco tiempo para comer que buscan ensuciar lo mínimo posible. No se busca la comodidad, sino la utilidad de la mesa.
Mesa tradicional. Una solución de siempre para cualquier cocina siempre y cuando cuente con el espacio necesario para no tener que ir moviendo la mesa constantemente de lugar.